Por Luis Nallar
Reynaldo Sietecase fue homenajeado por su labor periodística
en 2018. En el marco de los festejos por la Semana del Periodista, celebrado en
la Legislatura, el reconocido escritor recibió tal distinción luego de ser
escogido mediante una votación de estudiantes de periodismo de la Universidad
Abierta Interamericana, organizador del evento que contó con la presencia de profesionales
reconocidos de diversos medios.
El rosarino se hizo presente a las 17.30 en el Salón Dorado,
ante una sala llena y expectante por su visita. Se ubicó en el atril principal,
con su café en mano y comenzó agradeciendo el reconocimiento “Me gusta más
este premio que un Martín Fierro u otro, porque lo votan ustedes, los
estudiantes, los colegas” confesó y rápidamente se propuso analizar el
momento actual del periodismo, el cuál describió como “muy difícil” y “crítico”,
y sobre los desafíos futuros de la profesión:
“El desafío es adaptarse a las nuevas comunicaciones, hay
gente que se informa sólo por WhatsApp, estamos ante la generación pantalla,
que se informan únicamente por lo que ven en sus celulares. Esto trae una
crisis profunda en los medios gráficos, implica desempleo y pérdidas de puesto
de trabajo. Nuestro trabajo es ver qué hacemos con eso, la clave es
capacitarse” analizó el escritor de 57 años y generó la primera tanda de
aplausos.
Luego continuó “El otro gran desafío es ético, estos
cambios digitales hacen que proliferen informaciones que no son verdad. Suelo
decir que la verdad suele ser importante, pero es más importante que te crean.
Cuando digo la verdad es la verdad de los hechos, después sobre cada hecho hay
una mirada distinta, La Nación y Página12 no cuentan lo mismo sobre un mismo
hecho, pero no lo tergiversan, a veces… Las audiencias no están tan preocupadas
por lo que pasó, sino están más interesadas en confirmar sus prejuicios sobre
lo que pasó. Entonces es muy complejo, por eso funcionan las noticias falsas,
porque van al terreno de confirmación de prejuicios de las personas.
Problemáticas impensadas hace 20 años cuando empecé.”
El actual conductor del programa radial “La Inmensa Minoría”
hizo mención al decálogo de periodismo ético escrito por Tomás Eloy Martínez,
donde se tocan temas relacionados con el accionar ético de los periodistas en
tiempos de nuevas tecnologías “Si no lo leyeron ya tienen tarea para sus
casas” acotó entre risas y recalcó el primer punto de ese decálogo:
“El único patrimonio de un periodista es su buen nombre,
cada vez que se firma un artículo insuficiente o infiel a la propia conciencia,
se pierde parte de ese patrimonio, o todo” luego de leerlo lo analizó “Es uno
el que sabe qué hay que hacer y qué no, dónde se puede decir y dónde no. Se
puede decir que no, esto sirve para todas las profesiones. No a lo dañino, no a
lo no periodístico. No todos lo pueden hacer, yo entiendo al que dice que sí
porque si no pierde el trabajo, no pretendo que se inmole nadie, critico a los
que pudiendo decir no, no lo hacen.” cerró generando una segunda tanda de
aplausos, con algunas personas de pie.
Para finalizar, el columnista político de Telefé Noticias
confesó que confeccionó un nuevo y propio decálogo, acción que definió como una
“osadía”. Elaboró diez puntos que compartió para colaborar al debate
ético dentro del periodismo:
1. Para un periodista lo más importante es la verdad,
contamos lo que vemos y sabemos, lo que podemos demostrar, los hechos están por
encima de la ideología y por los intereses económicos y políticos de las
empresas que nos contratan.
2. Nadie nos puede obligar a hacer mal nuestro trabajo,
nadie nos puede obligar a mentir.
“En Argentina, hace 10 años, luego del conflicto entre el gobierno nacional y los grandes medios de comunicación, la verdad dejó de tener prioridad en el sentido periodístico. Pasó a ser más importante afectar al otro, al enemigo, que comunicar algo verdadero y eso nada tiene que ver con el periodismo.” explicó Sietecase.
“En Argentina, hace 10 años, luego del conflicto entre el gobierno nacional y los grandes medios de comunicación, la verdad dejó de tener prioridad en el sentido periodístico. Pasó a ser más importante afectar al otro, al enemigo, que comunicar algo verdadero y eso nada tiene que ver con el periodismo.” explicó Sietecase.
3. Los periodistas tenemos derecho a decir que no si se nos
plantean trabajos que se alejen de la verdad de los hechos, no nos pagan para
realizar operaciones de prensa ni inventar.
4. Vendemos nuestra fuerza de trabajo, no nuestra opinión.
Trabajar en un medio público no cambia la esencia de nuestra tarea, nadie nos
puede obligar a hacer propaganda de una gestión determinada. “Somos
periodistas, no voceros, aunque haya muy buen laburo en la vocería…”
ironizó.
5. No somos fiscales de la patria, ni héroes civiles ni
vedettes. Somos personas comunes obligadas moralmente a contar lo que pasa,
desde nuestra subjetividad y de la manera más concreta posible. Contar por qué pasan
las cosas que pasan permite generar pensamiento crítico.
6. Contar lo que el poder político y/o económico no quiere
que se conozca es la mejor definición de periodismo en su variante de
investigación. Si hacemos bien nuestro trabajo vamos a contribuir a una
sociedad más justa y democrática.
7. No se deben alterar los contenidos periodísticos por la
pauta publicitaria, sea privada u oficial. “Lo ideal es que los periodistas
no estén relacionados a la venta de la publicidad. En los últimos años se dio una
modalidad perversa, la de los periodistas-empresarios. Se puede generar una
situación de dependencia entre periodistas y empresarios.
Una cosa es vender publicidad y sostener un proyecto periodístico, y otra muy distinta es cobrar de manera encubierta por callar o alabar a funcionarios o empresas. Hay una mecánica bastante perversa de circulación de dinero que baja a los principales editorialistas de los diarios vía sus programas o sus webs, y no hace faltar hacer nombres…” argumentó quien supo escribir 15 libros.
Una cosa es vender publicidad y sostener un proyecto periodístico, y otra muy distinta es cobrar de manera encubierta por callar o alabar a funcionarios o empresas. Hay una mecánica bastante perversa de circulación de dinero que baja a los principales editorialistas de los diarios vía sus programas o sus webs, y no hace faltar hacer nombres…” argumentó quien supo escribir 15 libros.
8. Nunca un periodista puede estar por delante de la
información, esos periodistas podrían escribir “Yo y Platero” pero nunca una
crónica. Tener la capacidad de ponerse en el lugar del otro, en especial de los
que sufren, puede ayudar a un periodista a encontrar variantes que enriquezcan
sus puntos de vista. Esa empatía nos hace menos cínicos, ante esta profesión
que te va llevando al cinismo.
9. El periodismo no es un camino hacia la fama y la
popularidad. El periodismo es una herramienta destinada a iluminar la realidad.
El periodista es el que enfoca, si prefiere estar bajo el haz de luz, algo está
funcionando mal.
10. El principal dilema del periodismo actual es ético.
Escribamos donde escribamos, el tema es qué contamos y cómo lo contamos.
El Salón Dorado se puso de pie por completo y llenó de aplausos para reconocer y despedir a Reynaldo Sietecase: Labor periodística 2018.
El Salón Dorado se puso de pie por completo y llenó de aplausos para reconocer y despedir a Reynaldo Sietecase: Labor periodística 2018.
Comentarios
Publicar un comentario