Corría el año 1975 cuando la nueva forma de disputar el torneo continental, acarreaba también un nuevo título: Copa América. Aquella edición contaba con 10 participantes, divididos en tres grupos. El Grupo 1 contaba con las selecciones de Argentina, Brasil y Venezuela, el Grupo 2 tenía a Chile, Bolivia y Perú, mientras que en el Grupo 3 jugaron Colombia, Paraguay y Ecuador. Uruguay, pasó a semifinales directo, por ser el último campeón.
La primera coronación para un país que no fuera ni Argentina ni Uruguay fue en el año 1939, cuando Perú acabó con el monopolio de victorias en el Campeonato Sudamericano de Selecciones. Treinta y seis años después, conseguiría pararse en la cima del podio al ganar la Copa América.
El camino de los dirigidos por Marcos Calderón comenzó en la clasificación, donde igualó 1 a 1 en la ida con Chile y pudo vencer 3 a 1 en la vuelta y derrotó en sus dos compromisos a los bolivianos.
Una vez en la etapa de definición, ocurrió algo curiosos mirado con ojos de actualidad, pero moneda corriente en la época: se resolvió el pase de semifinales a final con un sorteo. Es que en la ida, Perú le había ganado 3 a 1 a Brasil en el Mineirao, pero cayó 2 a 0 en la vuelta. La fortuna cayó del lado del campeón, porque Veronica Salinas, una niña, sacó el papelito con el nombre de la blanquirroja.
Los partidos definitorios ante Colombia fueron tres: tras la ida y la vuelta, quedaron empatados (la ida la perdió 1 a 0 y la vuelta triunfó 2 a 0), y jugaron el desempate el 28 de octubre, cuando en el Estadio Olímpico de Venezuela, Hugo Sotil le dio el gol del 1 a 0 para gritar campeón.
Gabriel Escobar
Gabriel Escobar
